Es verdad que pronto serán las diez y el sueño no aparece
a veces necesito borrar tu recuerdo,
que las neuronas encuentren la ruta hacia el archivo más lejano.
Es verdad que pronto serán las once y me saturo de pretextos
para borrar las imágenes,
del agridulce sabor del no estás,
como olas que vienen y se van.
Es verdad que son las doce…
Yo cedo
Ahora juego a imaginarte
con tu sonrisa y tu sutil indiferencia
con tu juego de palabras
y tu beso que no llega y no se va.
Es verdad que es la una
Y yo disfruto de la luna, tan mía, tan indiferente
como cada mirada y cada palabra tuya
como aquella música lejana que ilumina la ventana
con un sonido de Van Gogh
Es verdad que sueño y me levanto
y permanezco en la zona donde la brújula se extravió,
sin prisa y sin esperanza.
pero aún mantengo el deseo de volver a verte
mientras el corazón se estremece por una suave brisa
como el agua tibia que acaricia y se enrojece como tú.
Es verdad, que ya amanece al ritmo de un suspiro,
parece nada, pero es todo,
todo el sueño que no llega y que nunca se marchó.