En algún momento de la historia, hubo una primera navidad y fue tal su impacto, que después de mas de 2 mil años su calor llega hasta nosotros. Ha nacido un niño. Y podemos poner en práctica varías actitudes:
Podemos permanecer en silencio, como cuando tenemos un bebe en casa y hablamos en voz baja para que no despierte, mientras vemos la paz de su sueño y su suave respirar.
Podemos saltar de alegría y tomarlo en nuestros brazos mientras vemos la sonrisa de su mamá.
También podemos atrevernos ha ser niños nuevamente; sin agobios, sin las prisas, sin complejos y sin máscaras; como si las manecillas de reloj se detuvieran para mostrarnos la paz y la alegría de vivir, así, simples como niños.
O podemos seguir la ola: olvidarnos del pequeño de Belén, y correr a consumir y creer que eso nos llenará el vacío que hemos cargado todo el año.
Así que es navidad, como diría John Lennon, y su único secreto es la experiencia de compartir.
No importan tanto los regalos grandes o pequeños; el vino, la música o la gran cena: Todo eso es delicioso. Pero puedes descubrir, que también las pequeñas cosas se compartan con alegría y en paz. Y que son las que forman los recuerdos más entrañables de la vida.
Así que es navidad. Y tienes muchas opciones para probar tus actitudes:
Tal vez si das oportunidad a tu corazón y los dejas que se abra; podrás experimentar la aventura de hacerte pequeño y agacharte para entrar a la posada de la primera navidad que hubo en el mundo. Y con suerte ese niño te regalará su sonrisa, que es eterna y te dará razones para seguir y razones para esperar.
Feliz Navidad !