Tarde – Noche

Capitol building with reflections Washingtom DC, USA
Capitol building with reflections at dusk Washington DC, USA

 

Al caminar a tu lado  el tiempo no existía.

Los sonidos callaban para registrar el sonar de nuestros pasos, en el cajón de los buenos recuerdos.

Y tus palabras se quedaban a vivir en las neuronas más felices de la memoria.

Aquellos edificios guiñaban a lo lejos, para volverse las fotografías del presente eterno.

La tarde noche soplaba con un suave viento, que agitaba las emociones. 

Y tu sonrisa ligera que rimaba con tu mirada, quedaba suspendida como la luna. 

En aquellas horas, podíamos poner la mirada en el mismo punto y al mismo tiempo, justo en el borde  donde el amor y la muerte bailan hacia la eternidad.

Y nuestra alma  se conectaba por un resquicio secreto para decir la misma frase… sin decirla. 

Surgían los te quiero, como hadas revoloteando, sin decir palabras.

Sólo hablaba nuestra mirada y surgía un destello de luz de otoño, en esa tarde que caminaba hacia noche.  

Y nos reíamos del chiste no contado

Como un sólo corazón, aparecían las caricias mas discretas, donde no había pretextos para tomar tu mano. 

Y nos quedábamos soñando con el mejor beso de amor, que jamás se dió, mientras avanzamos en la tarde que se volvía noche. 

Y aunque te fuiste, te quedaste por aquel camino 

En aquellos viajes del otoño que van y vienen al presente.

Donde tu esencia se grabó, entre el borde de la plaza y aquel espejo de agua.
Entre la memoria y el suspiro; entre el presente y la nostalgia del nunca más.

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